Utilizados principalmente para combatir la flacidez en cara y cuello, en últimas aplicaciones se están usando también a nivel corporal en glúteos y mamas, así como en el retensado y remodelación de los contornos faciales.
Los hilos tensores dan grandes resultados cuando la piel no tiene demasiado peso (grasa subcutánea) ni un alto grado de flacidez.
Consiste en la implantación subcutánea de hilos (MONO O MULTIFILAMENTOS, dentados, con conos, espículas…) los cuales permiten traccionar la piel y tensarla. Además, estimula la producción de colágeno, mejorando el aspecto y calidad de la piel.
El tratamiento se realiza en consulta con anestesia local y simplemente es necesaria una única sesión, realizándose una revisión a los 7 y 15 días.
Los hilos tensores evitan el paso por quirófano a pacientes que no lo deseen. Además, puede combinarse con otros tratamientos médico-estéticos como rellenos, peelings químicos, mesoterapia facial, toxina botulínica, ofreciendo muy buenos resultados.
